Mareos, síncope y fatiga extrema
Uno de los riesgos más inmediatos de un ritmo lento es la presencia de mareo o desmayos (síncope), causados por una baja irrigación cerebral. Esto suele acompañarse de una fatiga extrema sin causa aparente y cansancio al hacer actividades leves, limitando la capacidad del paciente para realizar sus tareas cotidianas.
